PREC II: Introducción a la Sociología.

24 10 2011

Comentario de texto no corregido de:
Las generaciones perdidas. Tendencias de precarización laboral y exclusión social en los jóvenes en José Félix Tezanos (ed.) Juventud y exclusión social, Madrid, Sistema, 2009, Pág. 43.

EXPOSICION DE ARGUMENTOS DEL AUTOR:

En el párrafo seleccionado, el autor, ofrece una perspectiva sobre la juventud actual basada en el adormecimiento y la comodidad de la vida dependiente de la familia. Una visión donde el joven no se plantea su futuro social más allá del presente. Como si hubiera caído en una apatía conformista y consumista.
Señala el autor que la juventud debería, cuanto menos, abrir los ojos ante la posibilidad de que la actual sociedad fagocite su acomodaticio estado de bienestar mientras ellos creen que por pertenecer por “herencia” a un status social éste se va a mantener ad eternum sin que ellos se molesten en luchar por ello, bien mediante una movilización social y política contra todo aquello que quiere arrastrarlos a la precariedad, bien por un mayor interés en su propia independencia económica que les haga despegar definitivamente del hogar familiar.
Hace también un pequeño apunte sobre la cultura de la apariencia, donde la juventud trata de hacer ostentación de esa falsa capacidad económica a base de adquirir productos que se relacionan con un poder adquisitivo superior al que realmente poseen. Siendo esto posible recurriendo a gangas, falsificaciones o a la anteriormente mencionada capacidad familiar.

EXPOSICION DE ARGUMENTOS PROPIA:

Teniendo en cuenta que este texto fue publicado en 2009 ha podido quedar, en parte, obsoleto por los acontecimientos que desde la primavera de 2011 remueven conciencias en por el Mundo; tales como los movimientos de la “primavera árabe”, los “Indignados del 15-M” o sus sucesivas versiones locales.

En el ámbito social.
Si bien es cierto que la actitud de la gran mayoría de jóvenes españoles se identifica con los preceptos que desgrana el autor, también es cierto que la juventud española se podría considerar de “efecto explosivo”, esto es, que en el día a día no muestra una gran combatividad… pero que si se le enciende la mecha, en forma de claros modelos en los que mirarse, pueden resultar de una virulencia reivindicativa apabullante, pudiendo así diferenciarse de la francesa, famosa por sus continuas muestras de disconformidad.

Tal vez la coincidencia en el tiempo de varios hechos fundamentales como fueron los continuos casos de corrupción política y financiera, las manifestaciones de la plaza Tahir en Egipto, el inicio de la “Primavera Árabe” o la votación pactada en España, en Congreso y Senado, de la nueva Ley que imponía la censura en Internet de foros de opinión y descarga de contenidos (la llamada Ley Sinde) fueran esa chispa que se necesitaba. Tal como resumía el abogado Carlos Sánchez Almeida: “La democracia representativa es eso que hemos visto en el Senado. La democracia directa es una plaza en Egipto.”

Aunque, todo sea dicho, estas reivindicaciones no han llegar a calar en el grueso de la acomodada juventud española que sigue hibernando adormecida al calor de la comodidad del hogar familiar. Identificándose con los modelos que ofrece la televisión (que no ayuda en absoluto), luciendo iconos de supuesto poderío económico (cultura de la imagen que señalaba el autor) y repitiendo las soflamas que oyen en casa sobre lo mal que está la vida, la crisis y la separación de los políticos del pueblo común.

Habría que señalar un punto que va a ser crucial de aquí en adelante y es el proceso de “grupalización virtual” que mediante el auge de las redes sociales se empieza a dar en la juventud. Siendo poco probable que un individuo se rebele contra la sociedad existente… la creación de grupos dónde se sienten apoyados y unidos, el rápido movimiento de mensajes y la conciencia de colmena que ha dado origen a todos los movimientos sociales reivindicativos nombrados anteriormente pueden acabar por destapar su sentimiento reivindicativo.
En el ámbito laboral.
Los jóvenes se encuentran ante una tijera de difícil solución dado el ciclo económico actual.

– Aquellos que decidieron trabajar en la construcción y servicios durante la época de bonanza engrosan ahora las listas del paro, sin posibilidad de emanciparse o teniendo que volver al hogar familiar en los casos en que lo hicieron previamente; optando en un buen porcentaje por volver a los estudios o a aceptar trabajos precarios.
– Aquellos que optaron por el estudio, no consiguen sino trabajos precarios que no les permiten emanciparse salvo que miren mas allá de las fronteras española, corriendo el riesgo de producirse una fuga de cerebros perjudicial para el capital humano de nuestra sociedad.
Ante esta tesitura la emancipación física es complicada, abandonar la protección del hogar se convierte en una quimera económica y esto dificulta la emancipación emocional.
Estamos cansados de oír que la sociedad española corre peligro de perder una generación pero es precisamente esta generación la que tiene que salvar a la sociedad española.

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